The Pretenders – El dulce gusto de lo clásico.

Foto: Adrian Sosa

Por Adrian Sosa (escritor uruguaio e crítico musical)

Música como actitud y bandera.

La banda liderada por Chrissie Hynde se presentó en el Antel Arena con un show contundente, limpio y sin artificios.

Vimos durante una hora cuarenta una banda de rock de la vieja escuela, que dejó su impronta guitarrera y rutera sobre el escenario, donde sin lugar a dudas el sonido impecable fue algo para destacar. Una noche donde la guitarra de James Walbourne, un peligro con la SG en las manos, marcó de manera contundente el apoyo que la cantante y alma viva de la banda, necesitaba para dejar en claro que no están para la chiquita. El bajo a cargo de Nick Wilkinson y la batería de Bob (no pude retener el apellido, disculpas), hicieron que la segunda ala del cuarteto mantuviese el alto nivel de la propuesta. Actitud, contundencia y ritmo. Son una banda que sale a tocar, a sonar bien y defender las canciones que desde el inicio los trajeron a la vigencia de hoy.

Hynde con la visual de siempre. Tocando la guitarra, la armónica y cantando de manera impecable, hizo que las letras de sus canciones naveguen calmas en el ulular característico de su voz. Temas nuevos, si tenemos en cuenta que el último disco es del 2023, los clásicas y un cover de Dylan, formaron parte de la lista. Le experiencia, el tiempo de ruta y música dejo de manifiesto que, muchas veces, menos es más. Rock. 

Kid, Private Life, Junkie Walk, Precius, Don´t get me wrong, I´ll stand by you, Biker, Hate for sale, Forever young, Boots chinese plastic, Middle of the road, fueron algunas de las más de veinte canciones que sonaron en el Antel Arena. La sorpresa de la noche, aunque solo para el público, fue la invitación por parte de Chrissie a una chica del público, que sostenía una pancarta, para que subiera al escenario a cantar “I´ll Stand by You”. La invitada cantó muy bien las partes del reconocido tema en que Hynde le cedía el micro, llegando a las notas difíciles pese a la emoción del momento. Aplausos, seguramente fue un sueño cumplido. 

No necesitaron de escenografía ni luces impactantes, ni pantallas gigantes, es claro que esas cosas ayudan y siempre dan mayor brillo a cualquier espectáculo. Estamos acostumbrados a eso, a que lo visual sea casi siempre un punto alto de lo que vemos a diario (en general).

Pretenders no. Fueron por el camino austero, la iluminación justa y necesaria con pocos cambios, solo modificaron un poco los colores y la velocidad llegando al final del show. Música como actitud y bandera.

La gira Latinoamericana comenzó en Los Ángeles, ya ha pasado por México, Chile y Uruguay continuará por Argentina y Brasil,  el 18 de Mayo tocarán en Porto Alegre. A no perdérselo.

Gracias Pretenders por la música.

Salú.

fino.